Ayer por la mañana estaba disfrutando con unos amigos de un inesperado baño de sol invernal en una terracita del Mercado de Ruzafa, de esos que tanto se agradecen.
Todo era perfecto, sol, cerveza, buena compañía… pero creo que a todo el mundo le ha pasado alguna vez, lo que nos paso a nosotros y que os contaré a continuación.
Teníamos detrás de nosotros otra mesa terracera, con un conjunto de individuos peculiares que hablaban de todo un poco, dentro de lo que yo suelo llamar paquete básico de conversación lugareña.
Entre ellos, teniamos a una mujer irritante (descubri al fin lo que significa esa palabra aplicada a un ser humano y dista un poco de lo que significa la irritacion fisica), ese tono de voz, agudo, penetrante (al estilo de la voz de la madre de Brian en la peli de La vida de Brian, de los Monty Python ¿os acordais?).
Aprendí mucho de la conversación, cosas tan fascinantes como que a nosotros nos obligan a vacunarnos cuando viajamos a África, para no coger algunas enfermedades a las que somos sensibles y sin embargo ellos no se vacunan y vienen aquí a traernos enfermedades (desconocía que esto fuera así y que estuvieramos todos enfermando porque vengan africanos a España, pero aquella sabia mujer parecía dominar la materia así que algún dato esclarecedor tendría sobre el asunto), también aprendí una nueva enfermedad africana llamada algo así como GUENGUÉ que por lo visto es mortal (algo que me siento en la obligación de poner en conocimiento de las autoridades sanitarias porque deberían tomarse las medidas oportunas). Otra cosa interesante fue descubrir que hay gente sudamericana que parece que viene a España a quitarle el empleo, pero algo no acabé de entender de lo que contó y fue que simultáneamente estaba en paro y pertenecía a un convenio colectivo que yo desconocía, el de Auxiliares Administrativos, juraría que los convenios se clasificaban por sectores, pero vamos, tampoco podré en duda las afirmaciones de aquella reencarnación de la madre de Brian.
Es curioso ver cuanto sabe la gente de casitodo y que poco sabemos nosotros…
Sin duda es entretenidímo sentarse a observar, escuchar y analizar las conversaciones de cuantos nos rodean, porque no sólo aprendemos mucho, sino que además nos damos cuenta de que el nivel de analfabetismo e incultura en España es mayor del que pensabamos… leamos más y juguemos menos a la PLAY…
